Hasta hace unos días, yo respondía: para nada. Como muchos otros, tenía una cuenta en Twitter donde esporadicamente decía lo que estaba haciendo. Por ignorancia o pereza, no seguía a nadie. De hecho, “marcaba como leído” todo post sobre él (espero que no hagas lo mismo :D).

Un día, aburrido, empecé a agregar a algunos conocidos y desconocidos interesantes, y recién ahí comprendí la verdadera utilidad de Twitter: mini-conversaciones indirectas descentralizadas. ¿Eh…? Veamos.

  • Mini-conversaciones: El máximo es 140 caracteres, por lo que debes concentrar tu comentario sólo en lo importante. Esto nos ahorra tiempo (para leer y escribir) y le agrega dinamismo. No sólo se trata decir lo que estamos haciendo, sino de seguir lo que hacen los demás e incluso responderles. La motivación aquí, al menos para mí, pasa más por comunicarse con otros que por cerrarse en uno mismo.
  • Indirectas: Cada vez que escribimos un twitt, no esperamos que alguien conteste. Simplemente lo decimos.
  • Descentralizadas: Cualquiera -que nos siga- puede respondernos. Por lo tanto, es ideal para hacer preguntas o pedir opiniones.

Es, en este sentido, una forma menos agresiva y más efectiva de chatear. Además, también puede servir como fuente de información. Algunos bloggers twittean urls o comentarios que no alcanzan el status de post para su blog, pero que igualmente pueden ser interesantes: por ejemplo, mi artículo sobre Tecnología y habilidades obsoletas surgió al ver un twitt de Robert Scoble, que de otro modo no hubiera conocido. En relación al post anterior, expresar algo en 140 letras es definitivamente una habilidad nueva :D

Pero, para poder hacer verdadero uso de Twitter resulta absolutamente indispensable disponer de una aplicación de escritorio, y así seguir a los demás con comodidad. Yo uso Spaz (gratuito, multi-plataforma, basado en AIR) el cual muestra organizadamente los twitts de quienes seguimos, notificándonos con una ventana pop-up en cada ocasión que alguien escribe. Obviamente, también podemos twittear desde allí, sin necesidad de abrir el navegador.

Visto así, Twitter deja de ser un sitio web, y se convierte en una versión moderna del Messenger u otro cliente de mensajería, con la ventaja de no resultar necesariamente instantánea, ni tampoco intrusiva.

Tal vez tardé bastante en entender la gracia de Twitter, pero no creo ser el único que pasó por esta suerte de doble etapa. Así que, si tenías una cuenta abandonada, te recomiendo probarla otra vez. Estás invitado a seguirme y empezar la conversación ;)

Hace algo de un mes atrás, el blogger Robert Scoble propuso armar una lista sobre habilidades que han quedado obsoletas por los avances de la tecnología. Luego, alguien decidió montar un wiki para así poder ampliarla entre todos.

Terminó en una larga lista de la A a la Z, con detalles precisos como fecha en que la habilidad se tornó obsoleta y cuál la reemplazó. El punto aquí es que no se trata de una tecnología suplantando a otra, sino de como ellas repercuten en nosotros. Veamos algunos ejemplos con comentarios personales:

  • Escribir a mano. Yo lo sigo haciendo, pero sólo para apuntes y exámenes en la universidad. Concibo a la escritura desde un teclado; usando papel y lapiz exclusivamente para dibujar o hacer anotaciones muy breves. Hoy, escribir una carta a mano me sería bastante incómodo; mientras que antes del e-mail (hace no mucho) era la única forma de hacerlo.
  • Limpiar la bolilla del ratón para mejorar tracción. Por más minusiosos que fueramos quitando su pequeña basura acumulada, era inútil y lo sabíamos. Esta era, en verdad, la última esperanza antes de finalmente ir y comprarse otro de una vez.
  • Usar papel carbónico para hacer copias. Sucio e impreciso método que se utilizó en el comercio durante mucho tiempo. Gracias HP (no por el precio de tus cartuchos ¬¬).
  • Ajustar el “tracking” de una videocasetera. Al DVD ni siquiera hay que rebobinarlo (recuerdo como lo exigían, incluso con cierta hostilidad, en todo Video Club).
  • Discar un teléfono rotatorio. Cuando no había botones, marcar un número telefónico solía tomar bastante tiempo. Cuán frustrante era realizar una vuelta casi completa y tener que volver a repetirla hasta el final para que marque el número correctamente. De hecho, “discar” proviene del “disco” numérico, por lo que ya deberíamos dejar de decirle así.
  • Insertar cartuchos de videojuegos en el angulo justo. Cuando los juegos todavía no venían en CD, los jugadores de Super Nintendo debían arreglarselas para insertar el cartucho de una manera especial que permitía verlo bien. No era suficiente con colocarlo hasta el fondo, sino encontrar su perfecto equilibrio. Soplarlo -casi como a una armónica- era importante también.

Y muchas otras. En conclusión, es interesante y divertido repasar nuestras habilidades cotidianas y observar como la tecnología nos influye cada vez más; reemplazando hábitos con sutileza y rapidez.

Hace bastante que me harté del estilo “web 2.0″, con sus colores fuertes, figuras grandes, reflejos, rayas, etc.

Hoy me gustan los diseños limpios, geométricos, ordenados; es decir, sin detalles innecesarios, pero no por eso inatractivos.

Facebook es un muy buen ejemplo, y el otro día buscando el estilo de sus botones (justamente para el formulario de comentarios) me encontré con el código justo. Si te interesa usar un botón submit estilo Facebook, aquí tienes el CSS correspondiente:

.boton_fb {background-color: #3b5998;border-color: #d8dfea rgb(14, 31, 91) rgb(14, 31, 91) rgb(216, 223, 234);border-style: solid;border-width: 1px;color: #fff;font-family: "lucida grande", tahoma, verdana, arial, sans-serif;font-size: 11px;margin: 0 2px;padding: 2px 18px;}

En caso de que no sepas nada sobre CSS y quieras aplicarlo en tu blog de WordPress, pega el código anterior en la hoja de estilo del theme (style.css), y en la página de comentarios (comments.php) agrega class="boton_fb" al botón enviar.

Larry Page, fundador de Google y creador del PageRank (¿de allí su nombre?), publicó una carta en relación al reporte anual de su compañía. Dado que tiene un perfil muy bajo, no es frecuente leer algo escrito directamente por él; asi que que conviene prestarle algo de atención.

Allí expresó un dato obvio que a veces olvidamos: Google sigue completamente enfocado en los servicios de búsqueda y publicidad, dedicándole nada menos que la fuerza del 70% de sus ingenieros. Dice que si bien es un problema muy difícil en si mismo, en muchas ocasiones la información simplemente no está disponible en Internet (tampoco solemos tenerlo en cuenta, Google no es Dios :P). Dicha preocupación también explica el lanzamiento de productos como Knol, una suerte de Wikipedia a lo Google que aún no fue desarrollada, o la compra de YouTube (sigue funcionando en un edificio aparte), Blogger y otras webs no tecnológicas, sino más bien de contenido.

Cuenta, como en otras ocasiones, que el 20% es destinado a “negocios relacionados”, lo que en verdad se traduce en Gmail, Google Docs y todas sus aplicaciones web. En la blogósfera se habla mucho sobre la estrategia de Google contra el Office de Microsoft, pero por los dichos de Page el 20% no parece ser una prioridad (aunque afirma, con tono marketinero, usar Docs todos los días).

Finalmente, en el 10% entran proyectos como Android, su plataforma para telefonía móvil. Aquí cae otro mito, ya que vemos que en definitiva Google no destina muchos recursos a ella. ¿Y Open Social? Ni siquiera lo menciona en la carta. Queda claro que Google no está loco por la moda de las redes sociales.

En definitiva, Google sigue haciendo lo que sabe, que -por cierto- aún es su única fuente de ingresos.

Estuve leyendo un artículo sobre las portátiles que usaremos en 2015, y si bien en estos casos siempre hay un poco de delirio, algunos conceptos me parecieron muy interesantes y, sobre todo, bastante realizables.

Existen infinitas posibilidades en torno a la innovación, pero -por un buen tiempo- yo resumiría todo en lo siguiente: pantalla táctil. Hasta hace poco, estabamos acostumbrados a interactuar con la PC desde dispositivos físicos estáticos, separados de la abstracción y el dinamismo que ocurre en el monitor.

Al introducir una pantalla táctil, no sólo podemos crear un teclado virtual, sino también tocarlo. Luego puede convertirse en un tablero de dibujo. Ya no hay diferencia entre hardware y software, ambos se fusionan, se humanizan. Las aplicaciones toman cuerpo, mientras que los dispositivos se tornan inmateriales. Los dedos interactuan directamente sobre esta fusión, como ocurre desde siempre con los objetos “reales”.

La imagen pertenece al concepto Canova, creado por el estudio italiano V12 Design. Es un perfecto ejemplo de lo que venía diciendo recién, ya que puede funcionar como una portátil común, como un Tablet PC o como un lector de e-books, variando sus dos pantallas táctiles.

Algo así puede parecer lejano, pero si tenemos en cuenta que un móvil como el iPhone ya existe hoy en día, no resultaría improbable ver portátiles como la Canova por aquí en mucho menos que 7 años.

Hasta el momento, si queríamos habilitar la traducción de nuestros artículos a otro idioma mediante Google Translate, el usuario debía esperar a que la página pase por los servidores de Google y vuelva a cargarse nuevamente, además de observar un marco insertado en la parte superior.

Sin embargo, hace unos días Google lanzó su Language API, la cual facilita una interacción más amplia con el servicio. Aprovechándola, Haochi creó un pequeño script que permite aplicar ésta nueva API en nuestro blog.

En cuanto a las ventajas que implica, son típicas de AJAX: la carga se produce allí mismo (indica la progresión hasta el 100%, con fondo sombreado), y luego el contenido traducido se presenta en un nuevo cuadro debajo del post original.

Para instalarlo debes descargar éste archivo. Como ven en la captura, el menú desplegable incluye unas simpáticas banderas asociadas a cada idioma.

Hace ya bastante que el blogging se profesionalizó, recibiendo dinero por escribir en internet sobre una temática específica. Algunos lo hacen en su propio blog, y otros trabajan para terceros. Yo, por ejemplo, escribo en ambos.

Las redes de blogs hispanas como Weblogs SL o Hipertexual suelen pagar unos 4 euros por post. Las menos importantes, de 1 a 3. Pero, ¿Cuánto pagan los norteamericanos?

Gawker (propietario de Gizmodo, LifeHacker, Valleywag y otros blogs muy populares) utiliza un método basado en el tráfico recibido, por lo que el pago depende siempre de la cantidad de páginas vistas por cada post. En Portolio especularon un poco con sus estadísticas y llegaron a algunos números estimativos:

  • Los bloggers cobran US$7.5 por cada mil impresiones. Pero, si el volumen de impresiones aumenta mucho, esa cifra baja. La base se modifica cada tres meses, según un presupuesto fijo.
  • Durante Febrero, los dos bloggers con más impresiones ganaron US$9000 y US$7000 respectivamente. El que menos tuvo recibió US$2000.
  • Gawker gasta unos US$40.000 mensuales en el pago total a su personal.

En conclusión, los bloggers yankees ganan mucho más que los hispanos; dato obvio si tenemos en cuenta que las ganancias de sus empleadores son también mayores que aquí. Lo que no comparto es que prime el tráfico (o la cantidad) por sobre la calidad. No sólo genera un clima de competencia hostil entre compañeros, sino que perjudica al publico con contenido mediocre y efectista.

Es bastante irónico el hecho de que los blogs suelen criticar actitudes evil de las grandes compañías tecnológicas, pero -muchos de ellos- también las tienen en su propio seno.

¿Creías que sólo los servicios 2.0 de moda podían venderse por una buena suma? La locura actual es tal que hasta un blog personal sobre temas para WordPress fue adqurido por nada menos que 66 mil dólares.

Hablamos de WPdesigner. El blog tiene PR7, 70 mil visitas únicas al mes y casi 3 mil suscriptos. Hasta el momento generaba US$900 mensuales con su “Theme club”, donde se paga un monto fijo para poder descargar varios temas originales.

La venta se realizó mediante SitePoint, al igual que hace un tiempo hicieron con BlogOhBlog, otro blog sobre temas para WordPress vendido por US$10 mil.

La red social profesional LinkedIn recientemente lanzó el servicio de perfiles para compañías -algo así como las Pages de Facebook-. Lo interesante es que ahora se puede extraer información que proviene directo de los empleados; formándose así datos dinámicos, concretos y no meramente formales.

En el siguiente cuadro podemos ver una comparación entre varias empresas líderes del sector tecnológico:

Veamos algunas tendencias que se extraen de él:

  • Si bien en todas ellas predomina el personal masculino, Google es el que menos hombres tiene, mientras que Intel es el que más.
  • Los empleados de Facebook son los más jóvenes, los de Microsoft e Intel son los más “viejos” (siguen siendo jóvenes).
  • Varios empleados de Google están por irse a Facebook, y nadie piensa irse de Facebook. ¿Por qué? Facebook es una compañía privada, por lo que luego de que comience a cotizar en bolsa, muchos de sus empleados tendrán acciones (algo así ocurrió con Google, creando cientos de millonarios de un día para el otro).

Vale decir que estos datos usan únicamente la información del personal que tiene perfil en LinkedIn, por lo que no es 100% preciso. Sin embargo, es info más viva que la que puede brindar la propia compañía.

El WSJ es un diario orientado a temas económicos; aunque su sección tecnología suele manejar muy buena información. El problema es que funciona con suscripción, por lo que -en principio- hay que pagar para leerlo. Hoy veremos un par de técnicas que nos permitirán acceder a la versión online del Wall Street Journal gratis.

Google News

La llave para acceder al WSJ es el sitio web de referencia. Webs como Google News o Digg tienen una suerte de “autorización” para ello; es decir, si alguien llega desde alguno de dichos sitios, podrá leer el artículo completo. Entonces, corresponde buscar el título que nos interesa en Google News y acceder desde allí; muy simple.

Firefox + Refspoof

Ocurre que no todos los artículos del WSJ son seleccionados por Google News, por lo que en este caso debemos instalar el add-on para Firefox refspoof, que nos permitiría leer todas las notas, sin necesidad de acceder desde otro sitio. Una vez instalado, visitamos WSJ.com y desde su barra agregamos “Digg.com” en el campo spoof, presionamos el icono R y seleccionar static referrer. Como puede ver, la idea es simular que venimos de Digg.

Cabe aclarar que estos trucos no son ilegales ni nada parecido. Al WSJ le conviene recibir mucho tráfico de diversos sitios -que de ser cerrado no recibiría- por lo que tarde o temprano terminará siendo completamente gratis (tal como decidió el New York Times y otros).

» vía Machinist