Hace algo de un mes atrás, el blogger Robert Scoble propuso armar una lista sobre habilidades que han quedado obsoletas por los avances de la tecnología. Luego, alguien decidió montar un wiki para así poder ampliarla entre todos.

Terminó en una larga lista de la A a la Z, con detalles precisos como fecha en que la habilidad se tornó obsoleta y cuál la reemplazó. El punto aquí es que no se trata de una tecnología suplantando a otra, sino de como ellas repercuten en nosotros. Veamos algunos ejemplos con comentarios personales:

  • Escribir a mano. Yo lo sigo haciendo, pero sólo para apuntes y exámenes en la universidad. Concibo a la escritura desde un teclado; usando papel y lapiz exclusivamente para dibujar o hacer anotaciones muy breves. Hoy, escribir una carta a mano me sería bastante incómodo; mientras que antes del e-mail (hace no mucho) era la única forma de hacerlo.
  • Limpiar la bolilla del ratón para mejorar tracción. Por más minusiosos que fueramos quitando su pequeña basura acumulada, era inútil y lo sabíamos. Esta era, en verdad, la última esperanza antes de finalmente ir y comprarse otro de una vez.
  • Usar papel carbónico para hacer copias. Sucio e impreciso método que se utilizó en el comercio durante mucho tiempo. Gracias HP (no por el precio de tus cartuchos ¬¬).
  • Ajustar el “tracking” de una videocasetera. Al DVD ni siquiera hay que rebobinarlo (recuerdo como lo exigían, incluso con cierta hostilidad, en todo Video Club).
  • Discar un teléfono rotatorio. Cuando no había botones, marcar un número telefónico solía tomar bastante tiempo. Cuán frustrante era realizar una vuelta casi completa y tener que volver a repetirla hasta el final para que marque el número correctamente. De hecho, “discar” proviene del “disco” numérico, por lo que ya deberíamos dejar de decirle así.
  • Insertar cartuchos de videojuegos en el angulo justo. Cuando los juegos todavía no venían en CD, los jugadores de Super Nintendo debían arreglarselas para insertar el cartucho de una manera especial que permitía verlo bien. No era suficiente con colocarlo hasta el fondo, sino encontrar su perfecto equilibrio. Soplarlo -casi como a una armónica- era importante también.

Y muchas otras. En conclusión, es interesante y divertido repasar nuestras habilidades cotidianas y observar como la tecnología nos influye cada vez más; reemplazando hábitos con sutileza y rapidez.

Estuve leyendo un artículo sobre las portátiles que usaremos en 2015, y si bien en estos casos siempre hay un poco de delirio, algunos conceptos me parecieron muy interesantes y, sobre todo, bastante realizables.

Existen infinitas posibilidades en torno a la innovación, pero -por un buen tiempo- yo resumiría todo en lo siguiente: pantalla táctil. Hasta hace poco, estabamos acostumbrados a interactuar con la PC desde dispositivos físicos estáticos, separados de la abstracción y el dinamismo que ocurre en el monitor.

Al introducir una pantalla táctil, no sólo podemos crear un teclado virtual, sino también tocarlo. Luego puede convertirse en un tablero de dibujo. Ya no hay diferencia entre hardware y software, ambos se fusionan, se humanizan. Las aplicaciones toman cuerpo, mientras que los dispositivos se tornan inmateriales. Los dedos interactuan directamente sobre esta fusión, como ocurre desde siempre con los objetos “reales”.

La imagen pertenece al concepto Canova, creado por el estudio italiano V12 Design. Es un perfecto ejemplo de lo que venía diciendo recién, ya que puede funcionar como una portátil común, como un Tablet PC o como un lector de e-books, variando sus dos pantallas táctiles.

Algo así puede parecer lejano, pero si tenemos en cuenta que un móvil como el iPhone ya existe hoy en día, no resultaría improbable ver portátiles como la Canova por aquí en mucho menos que 7 años.

Hace varios meses Amazon lanzó el Kindle, un dispositivo diseñado especialmente para leer libros en formato digital. En ese entonces, la gran mayorí­a de los blogs lo despedazaron por caro, feo y cerrado. A mí­ lo de la e-ink (similar a la tinta real) me pareció muy interesante.

Hoy, diggeando un poco, me encontré con una suerte de teorí­a conspirativa que desconfí­a de las declaraciones hechas por Jeff Bezos, CEO de Amazon, sobre el enorme éxito que el Kindle -presuntamente- alcanzó.

Lo cierto es que desde el primer dí­a, en la página del producto se lo muestra como agotado, debiendo hacer reservas para recibirlo meses después. Suena extraño que una compañí­a tan aceitada en la venta de mercancí­a tarde tanto en ajustar su producción. Y es más raro aún que, si tan bien les fue, no revelen cifras concretas sobre ventas. Puede parecer irrelevante para el público en general, pero el mercado de los lectores de libros digitales nunca logró despegar y resulta necesario saber si la tendencia comienza a cambiar (o no).

La duda es clara: ¿Amazon oculta el fracaso del Kindle con falsos “Sold out”? O, por el contrario, ¿Un producto así­ finalmente fue aceptado por la gente?

Tema aparte, cuando le preguntaron a Steve Jobs sobre el Kindle, dijo -extremista como siempre- que no triunfarí­a porque la gente ya no lee libros. Por mi parte, me gustarí­a ver qué pasarí­a si Apple -legión de fanáticos, innegable noción estética y muchos libros en iTunes incluí­dos- lanzarí­a un producto de esta clase. Steve, no me digas que no lo pensaste.

¿Recuerdan el muy anticipado Optimus Maximus? ¿Aquel teclado con pequeñas pantallas OLED dentro de cada tecla? ¿Ese que cada dí­a -o año- tardaba más en salir? Bien, los chicos de Engadget al fin pudieron probarlo en vivo y en directo.

Entre las cosas que dijeron, podemos descatar las siguientes:

Las pantallitas OLED se ven bien, luminosas y coloridas. Eso es importante, ya que resulta la principal razón por la que alguien gastaría un dineral en el Optimus. Por si no saben, el icono de cada tecla puede cambiarse desde un software especifico; que al parecer funciona bien en Windows y no tanto en Mac.

¿Tamaño, peso? Un tanque, para ser claros. ¿La calidad del tipeo? Apesta, algo esperable si consideramos que las teclas son desmontables y tienen una condenada pantalla en su interior; lo que implica que debamos hacer bastante fuerza para presionarlas.

En conclusión, la review es previsible, ya que se trata del primer dispositivo de ésta clase. Dentro de unos añs, con otros fabricantes haciendo sus versiones, la historia será otra. El teclado es uno de los dispositivos que menos evolucionó en los últimos 20 años, ya era hora de que alguien hiciera algo nuevo con él.